Ilustración del proyecto tardigradoviajero

El proyecto

De sobrevivir a decidir

tardigradoviajero es un proyecto personal sobre viajes, emprendimiento, aprendizaje, tecnología y la vida que vamos construyendo mientras decidimos qué hacer con ella.

También habla de lo que sale mal, de las decisiones equivocadas y de aquello que todavía estoy intentando entender. Porque cambiar de rumbo no borra lo anterior: obliga a decidir qué conservar, qué transformar y qué conviene dejar atrás.

El proyecto nace precisamente de ahí: dejar de resistir y empezar a construir. No desde cero, sino aprovechando lo aprendido y desaprendiendo algunas de las estructuras que durante años parecían inamovibles.

No quiero enseñar un resultado terminado. Me interesa mucho más contar lo que ocurre mientras se construye.

Tres direcciones

Ahora mismo mi camino profesional se mueve en tres direcciones que pueden parecer diferentes, pero tienen bastantes puntos en común.

La primera es el emprendimiento. Aquí entran tardigradoviajero, mi actividad relacionada con viajes y todo lo que supone aprender a construir proyectos propios, probar ideas y asumir que algunas funcionarán y otras no.

La segunda es el desarrollo web y la inteligencia artificial. No con la intención de convertirme en programador puro, sino de utilizar tecnología, IA y desarrollo para construir soluciones útiles, entender cómo funcionan y poder crear proyectos con mucha más autonomía.

La tercera es la formación. Después de muchos años trabajando con personas y de volver a la docencia desde otra perspectiva, cada vez tiene más sentido unir experiencia profesional, tecnología y capacidad para explicar las cosas de forma comprensible.

Las tres direcciones comparten algo importante: autonomía, aprendizaje continuo y la posibilidad de construir una actividad profesional menos dependiente de estructuras que ya no quiero repetir.

Un proyecto que puede crecer

tardigradoviajero quiere ser algo más que una página web. Quiero que sea un espacio donde puedan convivir viajes, aprendizaje, emprendimiento, tecnología, experiencias y personas.

Puede crecer hacia contenidos, comunidad, encuentros, eventos, podcast y otras ideas que todavía no existen. No sé exactamente hasta dónde llegará y, por ahora, tampoco necesito saberlo.

La web funciona como punto de encuentro de todo ese proceso. Algunas partes contarán experiencias personales; otras servirán para compartir herramientas, aprendizajes, proyectos o cosas que simplemente merece la pena conocer.

Diferentes caminos dentro de la misma idea

Brujuleando reúne viajes, destinos, experiencias, anécdotas, cagadas y tomas falsas, porque viajar también incluye todo lo que no sale según el plan.

Aprender a desaprender habla de formación, nuevas habilidades y, sobre todo, de revisar conocimientos y estructuras mentales que quizá dejaron de servir hace tiempo.

Por si un día emprendes recoge decisiones, herramientas, aprendizajes, proyectos y errores relacionados con emprender. No desde la teoría del éxito, sino desde lo que realmente vaya ocurriendo.

El negocio, motu proprio sigue la parte relacionada con mi propio proceso de emprendimiento en el sector de los viajes y todo lo que vaya sucediendo alrededor.

Roboyo se centra en inteligencia artificial, desarrollo, tecnología y herramientas que utilizo realmente: qué funciona, qué aporta valor y qué genera más ruido que soluciones.

Podcastrinando, La comunidad, sin derrama, Que te vengas, Tengo un amigo, Ya te lo cuento yo, pa que lo busques, Offtopic y, cuando tenga sentido, Made in tardigradoviajero, completan un proyecto pensado para crecer sin obligarse a saber desde el primer día en qué acabará convirtiéndose.

Esto acaba de empezar

Habrá ideas que funcionen y otras que no. Algunas crecerán, otras desaparecerán y seguramente surgirán cosas que ahora mismo ni siquiera están planteadas.

Eso no es un problema del proyecto. Es precisamente parte del proyecto.

Viajar, aprender, emprender, formar, crear, equivocarse, acertar y seguir cambiando de opinión cuando haya razones para hacerlo. En definitiva, seguir decidiendo. De sobrevivir a decidir.